“Los Cuatro Jinetes de la Creatividad”. Enfoque integrador y aspectos que la explican.

“Nos hemos vuelto limitados en cuanto a las 

formas de considerar la creatividad”. Teresa Amabile 


¿Si le pudieras dar una forma a la creatividad cuál sería?

Yo me la imagino como una poderosa yegua galopante que podemos ir domando, tal cual como hace un buen jinete, pero sin que pierda su libertad, rebeldía y la belleza única del Creador.


¿Qué forma le darías tú?

Las personas que hacen cosas creativas (productos, servicios, etc.), las hacen con determinados procedimientos (procesos), actúan de alguna manera (personalidad), en diferentes contextos (situación, ambiente), que pueden estimular o inhibir el proceso creativo.

Querer ver la creatividad como una única cosa, es como decir, que una obra de teatro solo está compuesta por actores. La creatividad radica en la persona, existe en el contexto, en el desarrollo de un producto que corresponde a un determinado proceso y que viene de la asociación de miles y miles de ideas. Algo extraordinario y esencialmente creativo hay en las grandes teorías y obras de arte, como la Teoría de la Relatividad de Einstein, el Guernica de Picasso o la Pirámide de Maslow (Fung, 2004).

Teresa Amabile (1983), afirmó que la creatividad existe en tanto existan:

a. destrezas en el campo que corresponde,

b. destrezas de inventiva y

c. características específicas de motivación a la tarea.

Esto implica que, para ser creativos en el arte, o en cualquier otra área, hay que tener las competencias y habilidades necesarias, como también cierto grado de motivación para alcanzar los objetivos. Amabile expresó:  “Nos hemos vuelto limitados en cuanto a las formas de considerar la creatividad”. Solemos pensar que la creatividad es una capacidad exclusiva de los artistas, escritores, publicistas, cineastas, poetas, músicos o que es algo que no podemos alcanzar, cuando en realidad también implica nuestra capacidad para solucionar problemas, como capacidad cognitiva innata del ser humano. Un chef, por ejemplo, puede expresarla en la creación de un nuevo plato o en la variación de una receta, la diferencia radica en que algunos se atreven a expresarla y otros la dejan guardada en sus casas.

La misma autora, también habla de la importancia de la motivación intrínseca y la capacidad para reducir la motivación extrínseca. Si bien la motivación no es un factor único para el desarrollo de la creatividad, parece ser una condición muy importante, así mismo, lo consideró Csikszentmihalyi (1988), reconociendo el Modelo de Amabile, en lo que ambos autores coinciden que la creatividad no es un producto de individuos aislados sino de sistemas sociales emitiendo juicios sobre productos individuales. Por lo tanto, la creatividad es cualquier acto, idea o producto que cambia un dominio ya existente o lo transforma en uno nuevo.

Por su parte, Albertina Mitjáns (1995) define la creatividad, como una expresión de la personalidad con una función reguladora de configuraciones personológicas que intervienen en el comportamiento creativo (motivación, diversidad de capacidades cognoscitivas, autovaloración, reflexión, elaboración, planteamiento de metas, capacidad volitiva para la orientación intencional del comportamiento, flexibilidad y audacia) ofreciendo una alternativa integradora.

Éste enfoque integrador de la creatividad, se ha estudiado desde distintas vertientes, a través de la ciencia y en el campo investigativo por cuatro aspectos a los que llamo “Los Cuatro Jinetes de la Creatividad”; persona, proceso, producto y contexto, señalados y estudiados por varios autores a lo largo de la historia (Amabile, 1983; Csikszentmihalyi, 1988; De Bono, 1968; Guilford, 1967; Mac Kinnon, 1978; Mitjáns, 1989; Osborn, 1953; Stein, 1968; Sternberg y Lubart, 1996; Wallas, 1926).

El primer jinete que mencionaremos es el enfoque persona. Diversos estudios, han identificado rasgos de la personalidad concluyentes de las personas creativas, como los considerados por Sternbert y Lubart (1996), entre los cuales mencionan al menos cinco atributos de la personalidad que favorecen la creatividad:

- Tolerancia a la ambigüedad.

- La perseverancia.

- La motivación.

- La apertura a la experiencia.

- La apertura para tomar riesgos.

Asimismo, varias teorías psicológicas han intentado explicar el comportamiento creativo, aunque en su mayoría sólo lo mencionan de manera general. Saturnino De la Torre (1991), fue más específico, así la expresó, “somos personas creativas, no tanto por el desarrollo de potencialidades genéticas innatas o por el modo peculiar de entender nuestra realización a partir del medio, sino que, la actividad creativa es fruto de un proceso interactivo con el medio humano”. Continua De la Torre, si valoramos la capacidad creadora de la persona a partir de las manifestaciones de ésta (sus obras o comportamientos), estamos asumiendo la aceptación social como criterio. Es decir, que la realización creativa no depende solamente de la capacidad creadora de una persona, ni de la originalidad o utilidad de sus ideas, sino también de la conciencia social que de ella se tenga.

La creatividad que no se expresa o no se comunica, es sólo pura ficción. Miguel Ángel solía decir: 

"La obra está dentro del mármol, lo único que hace falta es encontrarla y sacarla fuera". 

Considero que más que encontrarla, es hacerla consciente, pues todas las personas tenemos un creativo en potencia, pero toda creación, invento, descubrimiento o novedad no es tal hasta que se realiza, es un diamante en bruto por pulir.

En tanto al potencial personal y como se manifiesta la creatividad, De la Torre diferenció cuatro categorías o grupo de personas, las mencionaré a continuación:

El genio creador, tiene cualidades excepcionales para la creación.